Medio siglo después, vuelven a reunirse los egresados de la Escuela Técnica Número 1
Por Manuel Rueda
Cinco décadas tuvieron que transcurrir para que los recuerdos de adolescencia volvieran a cobrar vida en una reunión que quedará grabada en la memoria de quienes formaron parte de la generación 1973-1976 que hace 50 años egresó de la Escuela Técnica Número 1 (ETI-1), antes CECyT 84.
Un reencuentro esperado durante años
El comité organizador que tuvo a su cargo la realización del evento estuvo integrado por María Eurídice del Toro, Nora Verónica Rea, Gina Lorena Velázquez, María de los Ángeles Carrillo, Mercedes López Zúñiga, Bertha Ávalos y Fernando Ayón.

En un ambiente de cordialidad, alegría y profunda emoción, exalumnos provenientes de distintos lugares del país se dieron cita para celebrar este significativo aniversario, reafirmando que el paso del tiempo puede cambiar la apariencia, pero nunca borrar los lazos de amistad que nacieron en las aulas, los talleres y los patios de su querida institución.
Desde el primer momento, los abrazos, las sonrisas y las expresiones de sorpresa fueron el común denominador de una velada en la que no faltaron las fotografías del recuerdo, las anécdotas compartidas y las inevitables comparaciones entre aquellos jóvenes estudiantes y las personas en que el destino los convirtió.

Recuerdos que nunca se fueron
Las conversaciones se prolongaron durante horas, evocando maestros inolvidables, experiencias académicas, travesuras propias de la juventud, aventuras que hoy provocan sonoras carcajadas y episodios que, pese al paso de los años, permanecen intactos en la memoria colectiva de la generación.
Uno de los momentos más significativos fue la entrega de un recuerdo conmemorativo preparado por el Comité Organizador. Cada uno de los asistentes recibió un obsequio elaborado especialmente para la ocasión, acompañado de un pensamiento que resume el verdadero sentido del reencuentro:
50 años
CECyT No. 84
«Cinco décadas, mil historias y una amistad que trasciende a través del tiempo. De los juegos de ayer a la plenitud de hoy».
Generación 1973-1976, julio de 2026.

El detalle fue recibido con evidente emoción por los asistentes, quienes agradecieron el esfuerzo y la dedicación del Comité Organizador para hacer posible una celebración que superó las expectativas y permitió revivir una etapa fundamental de sus vidas.
Volver a ser jóvenes por unas horas
Durante la convivencia prevalecieron la música, la buena mesa y un ambiente de compañerismo que hizo que, por unas horas, todos volvieran a sentirse como aquellos estudiantes que compartían sueños, ilusiones y proyectos de futuro.
La organización del encuentro representó varios meses de preparación, coordinación y entusiasmo por parte de quienes asumieron la tarea de localizar a sus antiguos compañeros y hacer realidad este anhelado reencuentro, cuyo éxito quedó reflejado en la satisfacción y emoción de cada uno de los presentes.

Un homenaje a la memoria de toda una generación
A nombre del Comité Organizador, Fernando Ayón agradeció la respuesta de sus compañeros y expresó su deseo de que este encuentro no sea el último, sino el inicio de nuevas reuniones que permitan mantener vivo el vínculo de amistad que los ha unido desde su paso por la ETI Número 1.
Posteriormente se proyectó un video que reunió fotografías de hace 50 años y de encuentros más recientes realizados por algunos integrantes de la generación. El material audiovisual, realizado por Manuel Rueda, fue acompañado por la música y letra de José de Jesús Rodríguez Pérez, también egresado de esa generación, convirtiéndose en uno de los momentos más emotivos de la celebración.
La amistad no conoce el paso del tiempo
Al concluir la celebración quedó la certeza de que existen amistades que el tiempo no desgasta y recuerdos que jamás envejecen. Cincuenta años después, la generación volvió a escribir una página más de su historia, demostrando que la verdadera juventud permanece en el corazón de quienes nunca olvidan de dónde vienen ni con quiénes compartieron algunos de los mejores años de su vida.
🎙️ COMENTARIO EDITORIAL
