agosto 19, 2026

Anatomía de un amor que se niega a ser mercancía

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“No ser amados es una simple desventura,

la verdadera desgracia es no amar “.

Albert Camus

Por Pedro Gonzales Castro

Rutilo Tomás Rea Becerra

En la arquitectura del capitalismo tardío, la subjetividad ha sido colonizada por la métrica de la eficiencia. El amor, lejos de ser un espacio de alteridad radical, se ha visto constreñido por lo que Illouz (2007) denomina el «capitalismo emocional», un estadio donde los afectos son procesados bajo modelos de evaluación costo-beneficio. Frente a esta cosificación, y bajo la lente de una filosofía de la resistencia (González Serrano, 2024), surge la necesidad de una anatomía crítica que rescate el vínculo como un acto de soberanía frente al descarte sistémico.

  1. La reificación del vínculo y la «Agonía del Eros»

La modernidad líquida ha sustituido la solidez del compromiso por la volatilidad de la «conexión» (Bauman, 2005). En este escenario, el otro deja de ser un sujeto para convertirse en un objeto de consumo. Han (2014) advierte sobre la «agonía del Eros», señalando que el narcisismo exacerbado del sistema actual impide el encuentro con el Atopós —lo inasimilable, el otro en su diferencia—, transformando la relación en una experiencia de autoconfirmación y no de alteridad.

Bajo esta lógica, el amor se mercantiliza a través de:

  • La estandarización del deseo: El mercado dicta los códigos de atractividad, convirtiendo la intimidad en una extensión del marketing personal y la búsqueda de perfiles optimizados.
  • La evitación del conflicto: Se busca un amor «higienizado» y anestesiado, libre de vulnerabilidad. Esta tendencia patologiza el malestar inherente al vínculo, convirtiendo la crisis en un «fallo de producto» y anulando la posibilidad de un crecimiento dialéctico y una verdadera regulación emocional.
  1. La resistencia como praxis del cuidado

Contra la fragmentación individualista, la liberación de los impulsos creativos y eróticos es fundamental para subvertir el principio de actuación del capital (Marcuse, 1955). No obstante, es en la propuesta de González Serrano (2024) donde la resistencia adquiere una dimensión profundamente existencial: resistir no es solo oponerse al sistema, sino «demorarse» en el otro en una era de aceleración constante.

En un entorno que nos empuja al agotamiento y al burnout afectivo, el amor que se niega a ser mercancía es aquel que practica la pausa crítica. Esta pausa no debe entenderse como un simple descanso funcional para recuperar la productividad, sino como una interrupción de la crononormatividad del capital que exige inmediatez y rendimiento constante. Al «demorarse» en el otro, el sujeto ejerce una resistencia soberana que protege su sistema nervioso de la sobreestimulación sistémica; es aquí donde la pausa se convierte en una herramienta de neuroregulación colectiva. Frente a la anestesia social, la demora permite que el vínculo funcione como un espacio de resonancia donde el afecto deja de ser un recurso que se extrae y se convierte en el sustrato de una alfabetización emocional política.

  1. Hacia una Ética de la Soberanía Emocional

La anatomía de este amor subversivo se fundamenta en la construcción de vínculos que no reproduzcan las jerarquías de poder del capital. Como señala hooks (2000), el amor debe entenderse como una fuerza social y política que impulsa la justicia; no es un evento privado, sino una dimensión pública de cuidado.

  • El Reconocimiento de la alteridad: Recuperar la capacidad de ser transformado por el otro, aceptando la incertidumbre que los algoritmos de compatibilidad intentan eliminar.
  • La Colectivización del bienestar: Amar revolucionariamente implica reconocer que el cuidado del vínculo es una forma de resistencia contra el desgaste sistémico que deshumaniza. La soberanía emocional no es un «autocuidado» individualista, sino una corresponsabilidad política.

Conclusión

El amor que se niega a ser mercancía es aquel que interrumpe el flujo de la producción para reclamar el tiempo del encuentro humano. Al integrar la crítica de la Escuela de Frankfurt con las filosofías de la resistencia contemporáneas, comprendemos que el rescate del Eros es el rescate de nuestra propia soberanía. La alfabetización emocional política comienza cuando reconocemos que el afecto no es un recurso que se agota, sino la base sobre la cual podemos construir una vida que valga la pena ser vivida.

En Tu Revista Perfiles, respetamos absolutamente la voz del autor.

🎙️ COMENTARIO EDITORIAL

Referencias

  • Bauman, Z. (2005). Amor líquido: Acerca de la fragilidad de los vínculos humanos. Fondo de Cultura Económica.
  • Fromm, E. (1956). El arte de amar. Paidós.
  • González Serrano, A. (2024). Una filosofía de la resistencia: El cuidado de uno mismo y de los otros en tiempos de incertidumbre. Destino.
  • Han, B. C. (2014). La agonía del Eros. Herder Editorial.
  • Hooks, b. (2000). All About Love: New Visions. William Morrow Paperbacks.
  • Illouz, E. (2007). Intimidades congeladas: Las emociones en el capitalismo. Katz Editores.
  • Marcuse, H. (1955). Eros y civilización. Ariel.

 

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