Puente Colosio: cuando una gestión comienza a convertirse en realidad
Por Manuel Rueda
✍️ Tu Revista Perfiles
Hay anuncios que duran lo que dura una publicación en redes sociales y hay otros que comienzan a cambiar la realidad de una ciudad.
El anuncio de Geraldine Ponce sobre la llegada a Tepic de la primera maquinaria para iniciar la construcción del Puente Colosio pertenece, al menos por ahora, a la segunda categoría.
Y digo “por ahora” porque en política y en obra pública hay que aprender a distinguir entre una promesa, una gestión, un proyecto y una obra. Son cosas muy diferentes.
En este caso, la diferencia está precisamente en que la maquinaria ya llegó.
De la gestión a la obra
Geraldine Ponce informó que el Puente Colosio fue una obra gestionada ante el Gobierno de México y que la presidenta Claudia Sheinbaum cumplió el compromiso de respaldar su realización.
Ese dato tiene una lectura política inevitable.
Una autoridad municipal puede gestionar, tocar puertas, presentar proyectos y conseguir compromisos. Pero mientras esos compromisos no se traduzcan en acciones concretas, la ciudadanía tiene todo el derecho de preguntar: ¿y la obra cuándo?
Ahora hay una primera respuesta: ya comenzó a llegar el equipo para hacerla posible.
Eso cambia el escenario.
Porque una gestión que llega hasta la maquinaria deja de ser solamente un argumento político y comienza a convertirse en infraestructura.
La política también se mide con resultados
En Tepic hemos visto durante años cómo muchas necesidades de infraestructura se convierten en temas recurrentes de discursos, proyectos y promesas.
Por eso, cuando una obra importante consigue avanzar desde la gestión hasta el terreno, lo sensato es reconocerlo.
No significa otorgarle un cheque en blanco a nadie.
Significa entender que los gobiernos también deben ser evaluados por su capacidad para conseguir resultados.
Y aquí hay dos responsabilidades que deben caminar juntas.
Por un lado, está la gestión municipal encabezada por Geraldine Ponce, que deberá demostrar que fue capaz de llevar el proyecto hasta su ejecución.
Por otro, está el Gobierno de México, encabezado por Claudia Sheinbaum, que ahora deberá garantizar que el compromiso asumido se convierta en una obra bien ejecutada y que cumpla con el propósito para el que fue planteada.
El verdadero examen todavía falta
La llegada de la maquinaria es una buena noticia, pero tampoco debemos confundir el comienzo con el final.
El verdadero examen vendrá con el avance de los trabajos, la calidad de la construcción, el cumplimiento de los tiempos y, sobre todo, con los beneficios que la obra produzca para quienes diariamente enfrentan los problemas de movilidad de Tepic.
Porque al ciudadano le interesa poder llegar más rápido a su destino.
Le interesa que una obra funcione.
Le interesa que los recursos públicos se utilicen correctamente.
Y le interesa que aquello que durante meses o años escuchó como proyecto finalmente exista.
Tepic necesita menos promesas y más infraestructura
En una ciudad que crece y que enfrenta cada día mayores retos de movilidad, la infraestructura vial no es un lujo. Es una necesidad.
Por eso, el Puente Colosio merece ser observado con atención, sin fanatismos y sin mezquindades políticas.
Si la obra avanza y termina funcionando como se espera, será una buena noticia para Tepic. Porque las obras públicas pertenecen finalmente a la sociedad.
Geraldine Ponce hizo la gestión, Claudia Sheinbaum asumió el compromiso y ahora la maquinaria comienza a moverse.
El siguiente paso será demostrar que esa maquinaria no llegó solamente para la fotografía, sino para construir una obra que permanezca y le sirva a Tepic durante muchos años.
Ahí estará la verdadera medida del éxito.

