México: Producto Interno Bruto 2023
Dr. Abel Ortiz Prado
En los criterios generales de política económica 2023 presentado por la SHCP a la H. Cámara de Diputados, se estimó un crecimiento económico del 3% en relación con el 2022. Al respecto; el colectivo plural de investigadores y expertos en economía y políticas públicas denominado MEXICO ¿Cómo vamos?, siempre ha sostenido que nuestro país requiere de un crecimiento sostenido mínimo del 4.5% para generar más y mejores empleos, y generar una economía sustentable que sea atractiva para “la inversión”.
En este escenario, resulta pertinente destacar que durante los últimos cinco años solo el Estado de Tabasco ha alcanzado la meta del “Semáforo Económico del Crecimiento” al registrar un crecimiento del 6.96% seguido por Oaxaca con el 3.96% que lidera el bloque de los 26 estados con crecimiento positivo, -pero que no alcanzan el mínimo- en donde Colima con el 0.4% contrasta en el extremo opuesto mientras que las 5 entidades restantes registran decremento.
Estos datos, demuestran que no se está generando la actividad económica necesaria para crear oportunidades suficientes para la población en casi ninguna entidad del país. Es obvio que las “inversiones” en las obras emblemáticas del sexenio; Dos Bocas y el Tren Maya, marcaron la pauta para el crecimiento de Tabasco y que las “inversiones” en el tren interoceánico y la renovación de la coquizadora en la refinería de Salina Cruz, junto con la amplia cobertura de los programas sociales alcanzaron a salpicar el crecimiento de Oaxaca.
En este escenario, estimaciones de MEXICO ¿Cómo vamos?, con datos del INEGI nos revelan que el crecimiento económico estatal al cierre del 2023 -estos aún tienen carácter de preliminar ya que la publicación oficial definitiva del INEGI la conoceremos hasta diciembre- fue liderado por Quintana Roo, Aguascalientes, Durango, Yucatán, Campeche y San Luis Potosí (destacando que en SLP por su vecindad con Nuevo León, que a la vez tiene gran expectativa por el nearshoring, ya se empieza a registrar el impacto de la relocalización de inversiones y el desarrollo de la manufactura que registra el 37.1% de su economía) quienes encabezan la lista de los estados con mayor crecimiento económico con tasas anuales de (10.6%), (7.0%), (5.6%), (5.4%), (5.3%) y (4.5%).
En contraste; Sinaloa, Zacatecas, Guerrero, Coahuila y Tamaulipas, mostraron el peor desempeño en términos anuales, con contracciones del (-)4.4%, (-)2.9, (-)1.4%, (-)0.8, y (-)0.3%, respectivamente. En la interpretación de estos resultados, debe tenerse muy presente para efectos de comparativos objetivos, que en el caso de entidades federativas con base económica muy pequeña y bajo producto interno bruto per cápita, cuando se ejerce una inversión pública o privada importante, impacta muchísimo en el porcentaje de crecimiento, sin que esto a nivel general se refleje significativamente en mayor calidad de vida de la población y en consecuencia, implique echar las “campanas al vuelo”.
En este contexto, Nayarit con el 0.4% se posiciona en el cabús de los estados con menor tasa de crecimiento económico, por lo que resulta pertinente contrastar el 18.8% que registra el “sector secundario” de su economía con el 37.1% del PIBE de SLP, por lo que es recomendable que la política estatal de promoción económica oriente sus esfuerzos para fortalecer ese sector. Ahora bien, al contrastar la repercusión de la tasa de crecimiento en la generación de nuevos puestos de trabajo, identificamos que en Quintana Roo -puntero en el crecimiento económico- se crearon 37,153 empleos, mientras que en Nayarit con una plantilla de 181,574 asegurados al IMSS al cierre del 2013, solo se registra la creación de 5,899 nuevos puestos de trabajo, la cual resulta insuficiente para darle empleo a los 11,895 egresados de las instituciones de educación superior nayarita en el ciclo escolar 2022-2023 según reporte de la ANUIES.
Lo anterior enciende las alertas ya que para el 2º trienio de la presente gestión gubernamental, solo se visualiza “inversión pública” para el Puerto Nayarit, con la agravante que para el 2024 si bien se enlista en el PEF, no se le asigna partida presupuestal alguna, aspecto que habrá que suplirlo con inversión privada en proyectos del interés público que ya acusan cierto grado de maduración, al contar con estudios de factibilidad y que impulsarían directamente al sector secundario de nuestra economía. El conocimiento tiene que ser mejorado, desafiado e incrementado, de lo contrario; se desvanece.
aborpra@hotmail.com. Consultor en Finanzas, Administración Pública y Asociaciones Público-Privadas.
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