Que sí hay cocodrilos en playas de Jalisco y Nayarit, “pero es normal”, dice la autoridad
>> Aumentan los avistamientos en Puerto Vallarta y Bahía de Banderas; autoridades piden no hablar de «invasión», pero sí extremar precauciones
Staff Tu Revista Perfiles
Bahía de Banderas, Nayarit.- La presencia de cocodrilos en playas de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas ha generado alarma entre visitantes y residentes, luego de múltiples reportes ciudadanos y videos que circulan en redes sociales. Aunque se habla popularmente de una «invasión», autoridades ambientales aclaran que se trata de un fenómeno natural, común en temporada de lluvias, y que responde al desplazamiento de estos reptiles desde manglares y esteros hacia zonas costeras y urbanas.
Uno de los casos más notorios ocurrió en el malecón de Puerto Vallarta, donde un cocodrilo de más de tres metros fue capturado por elementos de Protección Civil y reubicado en un hábitat seguro. En total, se han documentado más de una decena de avistamientos en zonas turísticas de ambos estados, incluyendo Playa de los Muertos, Marina Vallarta, el estero El Salado y, del lado nayarita, Boca de Tomates y Nuevo Vallarta.
De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet) de Jalisco, estos reptiles —Crocodylus acutus, especie protegida— suelen aparecer con mayor frecuencia entre junio y agosto, cuando las lluvias alteran su hábitat natural y los empujan hacia canales, playas o zonas urbanas.
“No es una invasión, sino una consecuencia de la presión humana sobre los ecosistemas”, explicó un portavoz de Semadet. “No hay que entrar en pánico, pero sí actuar con responsabilidad”.
Las playas con avistamientos han sido marcadas con banderas moradas, que indican la presencia de fauna peligrosa. Se exhorta a la población a evitar nadar al amanecer o anochecer, y a no acercarse a esteros, canales o zonas de mangle. En caso de avistamiento, debe notificarse de inmediato a Protección Civil.
En la región se estima una población silvestre de hasta 280 cocodrilos, según estudios de la Universidad de Guadalajara. De ellos, solo un pequeño porcentaje representa un riesgo por su tamaño y comportamiento.
Las autoridades ambientales de Jalisco y Nayarit trabajan de manera coordinada para reducir riesgos y proteger tanto a las personas como a los cocodrilos, cuya presencia también indica un ecosistema vivo que requiere respeto y conservación.
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