Un aniversario sangriento
Por Alfredo Padilla
El próximo 21 de abril, el grupo empresarial Alica de Nayarit, celebrará sus 50 años de existencia; un grupo que sin duda ha tenido impacto económico en la Entidad como importante fuente de empleos, al igual que en el devenir político-gubernamental, especialmente desde que el socio fundador Antonio Echevarría Domínguez, logró conquistar en su momento la gubernatura para el periodo 1999 a 2005, y poco más de una década después, su hijo Antonio Echevarría García, alcanzara también lo propio de 2017 a 2021. Asimismo, la señora Martha Elena García Gómez, madre del ex gobernador Echevarría García, fue ya Diputada Federal y Senadora. Con esos ejemplos, es evidente que constituyen entonces una familia que ha estado enrolada en la política y que parece lo seguirá muchos años más, si creemos en las palabras del propio exgobernador Echevarría Domínguez: “Mi nieto, mi bisnieto. Todos van a ser. Va a ser una dinastía como la de los emperadores chinos”.
No obstante, no todo en esta familia se circunscribe a política y empresas, sino a la organización de espectáculos, y en este marco, es que el 21 de abril llevará a cabo un peculiar evento para festejar los 50 años del grupo empresarial en comento, según se lee en espectaculares colocados en lugares estratégicos de la ciudad. Se trata de una corrida de toros -actividad en la que, vale decir, se destacaron en la década de los 90- para lo que contrataron a 3 toreros: Julián López Escobar, conocido como “El Juli”, Javier Conde Becerra, conocido como “El Conde”, y por último, “El Galo”. Estos, harán “gala” de sus “habilidades” frente a 6 toros de “Begoña”. Y aquí, justo es de hacer mención, es donde resalta un gran problema -por si no se tuvieran todavía bastantes con el marcado deterioro del tejido social- para el bienestar de la sociedad, en estos tiempos de oscuridad y desempeño psicosocial tras el brutal impacto de la pandemia de Covid-19.
A contracorriente, de lo reconocido ya en países como la mundialmente conocida Capital de este mal nombrado arte taurino, España, donde se han creado leyes de urgente protección de la fauna, de los seres vivos frente a la brutal depredación fraguada en la maldad mercantil y sanguinaria de la deformada conciencia humana, e inclusive en pro del consecuente saneamiento mental y emocional de las personas, suprimiendo esta sangrienta fiesta, aquí en Nayarit, se continúa muy atrás en la evolución global -incluso de otros estados de la República- que tiende a proteger el derecho de todos los seres vivos a la coexistencia en paz y seguridad, y así, en esa terrible incongruencia no es posible hablar de desarrollo, de progreso, de seguridad para todos, cuando desde emporios fácticos se imponen los más lesivos mecanismos de control y autodestrucción social, con perversos disfraces de cultura.
Es lamentable que pese al evidente daño que día a día se inflige a la naturaleza y a la vida en el orbe, entidades como Nayarit sigan con un franco atraso legal que mantiene postrada a la sociedad en los más deleznables vicios, que es el lucro indiscriminado de macabros gustos y diversión por la muerte de otros seres vivos, y que no es de sorprender, ya que en el cuatrienio pasado, el propio ex gobernador Antonio Echevarría García, decretó como “patrimonio cultural de los nayaritas”, la fiesta de los toros, la charrería, las peleas de gallos y carreras de caballos; “su gusto fue pues”, y por tanto, la pregunta es: ¿lo seguirá siendo?
De conformidad, solo nos queda esperar que el Congreso del Estado, en su neurálgica responsabilidad de frente a su propio momento histórico, siga corrigiendo errores y daños heredados, y no solo eso, sino que construya mayores vías de verdadero desarrollo para el pueblo, que empiezan por la vida y al derecho de todos los seres a vivir en paz, seguridad, justicia y solidaridad, y su Legislatura, la número 33, que no ha tenido reparo en reiterar su papel único en el acontecer nayarita, empiece a tomar cartas en el asunto, a efecto de replicar, superar y hacer extensivo en todo el Estado, esfuerzos que, es de reconocer, efectúan valientemente pese a carencias y resistencias consabidas, entes como el Ayuntamiento capitalino en pro del cuidado animal y del entorno, ya que es claro que hoy se tiene a un Gobernador que desde sus primeros días ha mostrado su respaldo y ha puesto todas sus energías en dar voz y proteger a aquellos que no pueden hacerlo. Y hoy es el momento de hacerlo por los animales, rescatando a un tiempo lo más valioso de un ser humano: su humanidad, y la subsecuente sensibilidad por el semejante, y por todo ser vivo. ¡Por la vida, ya no más insensibilidad, ni un paso atrás!

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