abril 18, 2024

“La Presidencia de la República

bien vale una réplica”.

Autor Desconocido.

Por: Mtro. Andrés García Torres.

            En los tiempos en que Jorge Alberto Contreras+ mejor conocido como el Pitistoys, andaba de buenas, deseaba compartir sus experiencias, o bien daba entender a los más jóvenes (que él) que los que teníamos aspiraciones políticas de nuestra recua generacional, lo era porque no habíamos cursado la materia de Orientación Vocacional en el bachillerato, en verdad que no lo comprendíamos.

            Yo no le entendía en aquellos momentos, pensaba que sólo lo decía por fastidiar y que él se vanagloriaba de ser lo que era (periodista) aunque también estudió para abogado y no sé qué otras carreras o estudios a nivel licenciatura. Universitario, escribano, crítico de los políticos y en su momento influidor, luego influencer hunter, se trataba pues de un personaje arrojado, en motocicleta y a veces en patín del diablo, (hay fotos de él en la carretera a la Palma) que trataba de explicar cómo es que los que se decían con aspiraciones políticas lo eran, porque no sabían que hacer de su vida, porque no habían tenido una oportuna “Orientación Vocacional” es decir: No sabían para que servían, ni que querían hacer en el futuro y si se lo habían preguntado metodológicamente alguna vez.

            Ahora que iniciaron las campañas para las elecciones del titular del Poder Ejecutivo y los Integrantes del Congreso de la Unión, vamos a ver a muchos metidos a políticos, que sí saben qué quieren ser: Standuperos de la Política. En atención a los respetables lectores que no conocen estos términos comunes, de origen ‘anglo’, me permito reproducir lo que dice el internet de este asunto:

¿Qué es un Standupero?

 Un standupero es un artista que se dedica a realizar stand-up comedy, un género de comedia en el que el comediante se presenta en solitario frente a una audiencia y cuenta historias, anécdotas y chistes de manera oral y directa. El stand-up comedy se caracteriza por ser un estilo de comedia más íntimo y personal, en el que el comediante utiliza principalmente su voz y gestos para hacer reír al público.

El standupero busca generar la risa a través de la observación de la vida cotidiana, de situaciones absurdas o de experiencias personales. Utiliza el humor para conectar con la audiencia y generar empatía, ya que muchos de los temas que aborda son universales y todos pueden identificarse con ellos de alguna manera. Además, el standupero utiliza la improvisación y la interacción con el público como recursos para hacer su acto más dinámico y espontáneo.

                Hoy día se lucha toda una vida en lides políticas, con exposiciones públicas, riesgo de ser judicializado por el adversario (Preguntar su experiencia a Francisco Javier García Cabeza de Vaca), y en los tiempos modernos hasta el riesgo de ser impactado por la violencia del CO (Ver candidatos con chalecos antibalas) sólo por el afán de ser un standupero político. Todo ello no está mal ni está bien, sino fuera porque el medio para llegar a ésta audiencia se paga con recursos públicos: El standupero político NO acepta réplicas, (ni amparándose –el aludido– ante un Juez Federal para hacer efectiva esa garantía del gobernado) y sí utiliza el señalamiento, la exposición al público, la amenaza velada, la intimidación y a veces hasta la comedia (en algunos casos) para conectar con la audiencia y generar empatía, aunque la mayoría de la veces genere un efecto contrario: La aversión del respetable.

                Ello es así; ahora por lo que se lucha es por ese derecho ingente de ser la única voz, el único juez y el catalizador de todo un ideario de cómo deben ser las cosas, no según la constitución, las leyes o las normas especializadas de la materia. Sino como deben ser a lo que yo creo que es el deber ser. Aunque para ello no tenga la noción más meridiana de lo que comparten con las audiencias, de lo que se trata es de ser el centro del espectáculo, de estar en medio de la pista y con todos los reflectores sobre la faz. ¡Esa es la Gloria!

                No hay ningún problema con ser el centro de atracción, hay Standuperos e influencer muy famosos, atractivos y seguidos por las ciber-faunas modernas. Incluso Noticiosos, de desarrollo personal, conferencias NetMeeting y demás modalidades para ser el centro del espectáculo y decir lo que según nuestro deseo es el saber y entender. Pero le cuestan al contribuyente, al erario, al ciudadano de a pie y al que no le preguntaron si es de su interés conocer el tema -casi siempre sesgado- que se trasmite por los canales oficiales, para llegar a las diferentes audiencias. En el canal de TV UNAM hay un “noticiero científico”, ahí no hay sesgo político, ahí hay ciencia.

                Una persona que sombríamente se llega a cuestionar estos espectáculos públicos y reflexiona que algo no está bien y que tiene (como gobernado) el derecho de replicar, aunque sea a través de un juicio de garantías; se puede llevar la sorpresa de ser ungido o ungida candidato o candidata a la Presidencia de la República de los Standuperos. ¿Porqué? Porque dejamos de pensar en para qué sirve la política, para qué sirve un presidente, cuáles son sus facultades, qué esta bien hacer en favor de sus representados y qué constituye un abuso, o incluso qué cosas no son sus facultades o atribuciones. Dejamos de entender qué es la división de Poderes, dejamos de pensar en porqué se dividieron los poderes y, en suma, dejamos de leer y nos dedicamos a darle «me gusta», o reenviar o tachar o eliminar de nuestra pantalla del móvil, tal o cual acción de los Standuperos de la Política.

                Ni los políticos, ni los votantes reflexionamos en la importancia de la materia de Orientación VOCACIONAL en el bachillerato; pensamos que era una materia de relleno, que no servía para nada. Ahora sabemos de su importancia, nos lamentamos por salirnos de esa clase para ir a las tortas hartas de crema y mayonesa con doña chagua. Si tan sólo nos hubiéramos quedado a escuchar la clase, fuera otro proceso electoral, no habría más Standuperos financiados por el erario y nosotros tal vez nos hubiéramos dedicado a la arquitectura, la medicina o tal vez a jalar en los camiones cantando canciones de Javier Solís. ¡Ve tú a saber¡! Unas semanitas para reflexionar tu voto; en tres semanas más la gallera local en su máximo esplendor, hará hasta lo insospechado por ganar nuestra adhesión. Escuche usted por favor sus “propuestas”, que fundamentalmente deben estar insertas en las plataformas electorales de cada opción política registrada ante las autoridades electorales; porque para stand UP, ahí está La India Yuriria, Sofía Niño de Rivera, Erika Buenfil en el TikTok o si es muy intelectual Busque a Carbonell en su canal de YouTube.

+ Dedico con todo afecto y respeto la presente colaboración para la Revista Perfiles, a mis condiscípulos de la generación 87-92 de la Licenciatura en Derecho. En especial a mi compañero de aulas ´Pitistoy´, donde quiera que se encuentre su alma: El Refilión o La Palma. Carpe Diem.

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